El
profundo bienestar refleja cada momento como único, donde el
resguardo de la apariencia de la vida, nos lleva por semblantes
hechos para guardar todo lo rico que hay entre los pensamientos que
vagan por la inercia de la vida. Más rápidos aun en estos años,
cada vez va incrementándose la velocidad con que el espaciamiento
nos lleva por los sueños, donde el principal benefactor de la
similitud que hay en el recíproco mentalismo que abarcar viajar en
el espacio a la velocidad del vibrante interior, que con sus acciones
hechas para vivir en plenitud, las fases en las que desarrollamos los
plenos condicionamientos, existiendo entre tantos conocidos por los
que elegir camino seguro, donde entre cada grupo que pone su música
y nos deleitan con el ruido de sus manos y no con la melodía de sus
almas, ni con el surgir de ese cosmos que aguarda sonidos llenos de
misterio cuando la fricción de los materiales que viajan en muchas
micropartículas juntas pero separadas unos dos milímetros por 8
micrómetros que mide cada partícula viajera en el espació, con un
silbido suave espaciado y armónico, que captados por cada ente que
vive fuera de esta galaxia que nos permite viajar en nuestro tiempo,
abarcando en lo más profundo de nuestro interior esa dimensión que
nos empuja a ir lejos con los pies puestos en la tierra, pero con el
espíritu albergando distancia tan cerca y próxima como nos dejamos
en la memoria que nos da libertad de elegir y estacionar nuestro
espacio tiempo en una partícula que ha viajado y simplemente se
entremezcla con el silbido y sigue su rumbo, estremeciendo la
satisfacción de pertenecer estáticamente a un mundo que nos da esa
imagen que tenemos de la vida, siendo de otro color y otra forma en
otras dimensiones, y en cada una su espontáneidad para que segundo a
segundo, un poco mas lejos cada vez y mas cerca de ese fin que a
todos nos lleva hacia otro lugar, en donde la plenitud de la alegría
desborda el encanto de las tardes en donde hay tardes y mañanas en
donde hay mañana, para que entre los que dan un paso para enfatizar
sobre algo, siempre es de la forma más inocente, aunque parezca que
no, donde cada uno ha perdido el tiempo llenando de cosas no tan
gratas en esa inocencia que nos desvela en la honestidad y la
humildad de reconocer que somos adultos pero con la propia educación
que nos permite discernir entre lo bueno y lo mejor, para dar un poco
de sentido a los sueños que desvelan que estamos aquí, y no por las
nubes, ni entre las montañas, estamos en un centro gravitacional con
sus propiedades, pero quién estudia las sensaciones producidas por
el silencio que cada uno lleva a su ruido personal, a sus enlaces en
la imaginación y el largo renacer de cada momento que nos envuelve
en lo mas profundo y nos ciñe a la liberación del uno mismo con el
todo, hasta poder llevar esa inercia entre los que recuerdan el viaje
hacia algún lugar en algún sitio. Depender de la inercia que nos
desvela el místico viaje de la vida hacia algo mejor, es hacer
posible que esos condicionamientos que nos rodean el subconsciente
con sus ondas por aquí y por allá o cuando un sitio que guarda la
verdadera forma ancestral, nos desvelamos al extásico existir de lo
que entre los que sueñan ven que hay algo mas lejos sin estar cerca,
simplemente estando, en un estado de serenidad y seguridad que entre
los que se agarran a las voces que entre todos los ruidos del sueño
es lo peor, es donde entre los que dan por sentado que el recapacitar
es poner el subconsciente a trabajar en vez de dejar ir el
pensamiento hacia el espacio, empezando por nuestra consciencia, de
saber situar el estado meditativo y devocional suficientemente
arraigado a la naturaleza universal, la contemplación hacia uno
mismo, cuando nos miramos dentro y vemos que la imagen que refleja es
la propia imagen sin luz, sin un reflejo nítido, en el que a la vez
que saber que es alegría el bienestar de los que alrededor cuentan,
es ahora cuando de verdad abro los ojos, contemplo un poco el techo
blanco y al cerrar de nuevo la propia inercia que me lleva lejos, es
saber que con un poco de aire la expansión de uno mismo es la forma
en la que dar un poco de quietud no impida dar forma a una imagen en
la que los que piensan igual que tu dirán de otra forma o de otro
modo, a la vez que entre los que no conocen el comienzo dejarán al
lado lo que prefieran hasta dar de nuevo en quien calla a quien.
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